maravilloso primer encuentro  2011

Me ves y te veo. De repente todo es simultáneo. Escucho tu pulso y también es mi pulso. Hilos invisibles centellean en el aire precisamente entre nosotros y unifican nuestros cuerpos. Vibran y zumban. De ello se forma una melodía ondulante al ritmo de la sangre. Miro en tus ojos y tú en los mios y todo está bien, todo es felicidad. No hay ninguna duda, ningún pensamiento. Sólo entrega y alegría.
Cerezo de racimos (Prunus padus)
edad: 90 años | altura: 80 cm
antiguo emplazamiento: Ravensberge, Postdam
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